La situación del suministro de agua potable en Rute e Iznájar está avanzando hacia la normalización, después de que ambos municipios de la Subbética hayan sufrido problemas de abastecimiento como consecuencia del temporal que ha afectado a la provincia de Córdoba. Tal y como publican varios medios provinciales, la Junta de Andalucía estaría en disposición de asegurar que el servicio ordinario de agua potable vuelva entre mañana y el miércoles tras los trabajos desarrollados en coordinación con otras administraciones.
Desde el pasado viernes, el agua que abastece a Rute e Iznájar ha sido declarada por la Delegación territorial de Salud y Consumo en Córdoba como no apta para el consumo humano directo, uso alimentario y la higiene bucal debido al elevado nivel de turbidez derivado del temporal y las lluvias que han afectado a los manantiales de la zona, concretamente al de La Hoz, del que se abastecen ambos núcleos principales y algunas aldeas de estos términos muincipales.
Ante esta situación, la Diputación de Córdoba, a través de la Empresa Provincial de Aguas de Córdoba -Emproacsa- activó un plan de emergencia de suministro alternativo de agua potable, desplegando vehículos cisterna para garantizar el abastecimiento a unos 12.000 vecinos y vecinas de ambos municipios y sus aldeas, incluyendo rutas diarias programadas para atender las distintas zonas afectadas.
Esfuerzos coordinados para el restablecimiento del servicio
De acuerdo con la información adelantada por medios provinciales, el delegado del Gobierno de la Junta de Andalucía en Córdoba, Adolfo Molina, ha señalado que la mejora progresiva de las condiciones hidrológicas y la disminución de la turbidez permitirán que el suministro de agua potable se restituya de manera ordinaria en los próximos días, entre mañana martes y el miércoles.
Estas declaraciones se enmarcan en el balance realizado por el delegado tras la fase más intensa del temporal, en la que las administraciones han trabajado de forma conjunta para recuperar la normalidad en distintos servicios esenciales tras las fuertes lluvias.
Mientras tanto, las medidas de emergencia han permitido que las necesidades básicas de consumo se hayan cubierto mediante este sistema de reparto gratuito, mitigando el impacto inmediato de la suspensión temporal del servicio habitual. Esta respuesta coordinada entre la Diputación Córdoba, los ayuntamientos y el sistema sanitario ha sido clave para evitar situaciones de desabastecimiento crítico entre la población local.
Las autoridades sanitarias y técnicas continúan monitorizando la calidad del agua para confirmar cuándo podrá recuperarse el consumo humano sin ningún tipo de restricciones, y con total garantía para la salud de la ciudadanía.