El fin de la misma es formar a los
jóvenes del municipio para que no se pierda esta singular tradición
FUENTE-TÓJAR, 09/06/2022

La Diputación de Córdoba y el Ayuntamiento de Fuente Tójar vuelven a colaborar para poner en marcha la segunda edición de la Escuela de Danzantes 2022, una iniciativa que busca mantener esta tradición tan vinculada al municipio tojeño.
El presidente de la institución provincial, Antonio Ruiz, ha
destacado durante la firma del acuerdo que “para la Diputación es fundamental
promover e impulsar las costumbres y tradiciones que son propias y singulares
de nuestra provincia, que no existen en ningún otro sitio, de ahí nuestro
respaldo a la Escuela de Danzantes de Fuente Tójar”.
“A través de este convenio, nos hacemos cargo de los gastos
derivados de la puesta en marcha de esta escuela para que los niños y niñas de
Fuente Tójar puedan aprender y haya relevo generacional”, ha subrayado Ruiz.
Por su parte, la alcaldesa de Fuente Tójar, Marifé Muñoz, ha
señalado que “el objetivo de esta escuela es hacer cantera para que los jóvenes
del pueblo que lo deseen puedan aprender a tocar el violín y la guitarra, los
dos instrumentos más difíciles que aparecen en los Danzantes de San Isidro”.
“Somos conscientes de la importancia que tiene esta danza
para mantener la cultura, la identidad de nuestro pueblo y el sentimiento de
pertenencia de nuestros vecinos y vecinas, por eso estamos llevando a cabo
distintas acciones que aseguren su mantenimiento y protección”, ha manifestado
Muñoz.
La Danza de San Isidro labrador forma parte del patrimonio
inmaterial tojeño y es uno de los referentes más importantes de la comarca de
la Subbética. Tiene lugar con ocasión del día de su patrón, el 15 de mayo,
momento en el que los danzantes ofrecen su habitual repertorio.
El maestro inicia el baile al toque de su pandereta sin piel, con un violinista, el guitarrista y los cinco miembros restantes del grupo, que tocan castañuelas. Los ocho danzantes siguen a la procesión y tienen el privilegio de bailar en la Iglesia, cubiertos con sus llamativos sombreros, al comenzar y finalizar dichos actos.
También actúan durante el triduo que se celebra en la parroquia en honor al patrón y recorren las calles bailando la víspera de la fiesta.

